El subsecretario de Seguridad y Transporte, Cristian Tracana, explicó cómo funciona el sistema de fotomultas en la ciudad y respondió a cuestionamientos de vecinos y concejales. Aseguró que no existe una concesión del servicio y que todas las sanciones dependen exclusivamente del Juzgado de Faltas municipal.

La implementación del sistema de fotomultas en la ciudad de Plottier volvió a quedar en el centro del debate público. En una entrevista radial con el periodista Alejandro López en su programa Al Final de Todo por LU5, el subsecretario de Seguridad y Transporte, Cristian Tracana, defendió la herramienta de control vial, explicó cómo se implementó y respondió a los cuestionamientos surgidos en los últimos días por parte de vecinos y concejales.
El funcionario aseguró que el sistema comenzó a aplicarse durante la actual gestión municipal, a partir del año 2025, como una herramienta complementaria al trabajo de los inspectores de tránsito.
Según explicó, la decisión se tomó tras analizar reclamos y situaciones vinculadas a infracciones frecuentes en la ciudad, especialmente el cruce de semáforos en rojo.
“El sistema viene a aportar al trabajo diario de los inspectores de tránsito. No es algo inventado acá, es algo que se utiliza en muchas ciudades para mejorar el ordenamiento vial”, sostuvo.
Uno de los puntos que generó dudas entre vecinos es quién tiene la autoridad para aplicar las sanciones derivadas de las fotomultas.
Tracana fue categórico al respecto: aseguró que toda la potestad administrativa y sancionatoria sigue estando en manos del municipio.
“El proceso administrativo es exactamente el mismo que cualquier otra contravención. La facultad exclusiva de sancionar o desestimar un acta es del juez de faltas de la ciudad”, afirmó.
También aclaró que la mesa de ayuda que funciona a través de WhatsApp tiene únicamente una función informativa.
“Esa mesa de ayuda está para orientar al vecino ante una duda, pero no tiene ninguna facultad administrativa ni resolutiva”, explicó.
Otro de los ejes del debate gira en torno a la participación de la empresa Fluxa, que provee el sistema tecnológico para el control de infracciones.
El subsecretario remarcó que la relación entre la empresa y el municipio se estableció mediante un contrato y no a través de una concesión, como se ha mencionado en algunos ámbitos políticos.
“Hablar de concesión es un error gravísimo. Es imposible concesionar un sistema de infracciones porque existe un juez de faltas y un procedimiento administrativo que lo regula”, señaló.
Tracana explicó que la empresa llegó al municipio tras presentar una propuesta basada en su experiencia en otras localidades.
Según indicó, Fluxa ya trabaja en distintos municipios de la provincia de Neuquén y también en otras provincias del país.
Durante la entrevista también surgieron casos puntuales planteados por vecinos, entre ellos diferencias en el monto final de algunas multas y dudas sobre el funcionamiento del sistema digital.
En uno de los ejemplos mencionados, un vecino afirmó haber pagado una infracción cuyo valor inicial era de 171 mil pesos, pero terminó abonando más de 210 mil pesos.
Tracana explicó que ese caso fue atendido por el Juzgado de Faltas y que el vecino recibió las indicaciones correspondientes para realizar el reclamo administrativo.
“El juez de faltas lo atendió personalmente y se le explicó cómo hacer el procedimiento para solicitar la devolución si correspondía”, aseguró.
El funcionario también pidió que los casos concretos sean enviados al área correspondiente para poder analizarlos.
Durante la entrevista también se mencionó una captura de pantalla enviada por un vecino donde figuraba una multa con montos superiores al millón de pesos. Ante esa situación, Tracana señaló que no podía confirmar la veracidad del documento sin analizarlo previamente.
“Necesitamos ver el acta concreta para determinar si corresponde al sistema municipal o a otro tipo de registro”, indicó.
Otro reclamo de vecinos estuvo vinculado al estado de algunos semáforos ubicados sobre la Ruta 22, Tracana explicó que esos dispositivos no dependen del municipio sino de la jurisdicción provincial.
Según detalló, la Ruta 22 fue transferida recientemente desde la órbita nacional a la provincia de Neuquén y se encuentra en proceso la gestión para que algunos tramos pasen al control municipal.
“Los semáforos que están en la ruta no dependen del municipio y tampoco generan fotomultas. La regulación corresponde actualmente a la provincia”, aclaró.
Además, señaló que existen dificultades para conseguir repuestos, lo que ha generado demoras en las reparaciones.
El funcionamiento del sistema de fotomultas también comenzó a ser analizado en el Concejo Deliberante, donde algunos ediles plantearon la posibilidad de convocar al funcionario para una interpelación.
Tracana aseguró que está dispuesto a brindar todas las explicaciones necesarias y que mantiene diálogo con los concejales.
“No hay nada para ocultar. Si el Concejo quiere convocarme, voy a ir sin ningún problema”, afirmó.