La posible designación de la exsenadora neuquina Lucila Crexell como embajadora argentina en Canadá reaviva tensiones políticas en el Senado. Su cambio de postura frente a iniciativas clave del gobierno de Javier Milei y viejas votaciones que impactaron en los trabajadores vuelven al centro del debate.

La política nacional vuelve a poner el foco en Neuquén. Esta semana, el Senado de la Nación podría convertirse en escenario de un nuevo capítulo en la carrera política de Lucila Crexell, exsenadora nacional cuyo nombre suena con fuerza para ocupar la embajada argentina en Canadá.
La posible designación no pasó desapercibida. El pliego para su postulación comenzó a circular en los últimos días y su eventual tratamiento en la Cámara Alta promete abrir un debate intenso.
Crexell fue una figura central durante el primer año legislativo del gobierno de Javier Milei. En marzo de 2024 sorprendió al votar en contra del Decreto de Necesidad y Urgencia impulsado por el Ejecutivo, argumentando entonces una defensa de los intereses de Neuquén y marcando distancia con la nueva administración libertaria.
Sin embargo, apenas unos meses después, su posición cambió de manera significativa. En junio de ese mismo año, la entonces senadora votó a favor de la Ley Bases, una iniciativa clave para el oficialismo. Ese voto resultó determinante para el resultado final de la sesión, ya que permitió que la vicepresidenta Victoria Villarruel, en su rol de presidenta del Senado, desempate la votación.
Desde entonces, en los pasillos del Congreso comenzó a hablarse de un acercamiento político entre Crexell y el entorno presidencial. Versiones que circularon en aquel momento señalaban que la neuquina había mantenido contactos con el propio Milei y que se evaluaba su incorporación a la estructura diplomática argentina.
Inicialmente se mencionó la posibilidad de que fuera designada como representante argentina ante la Unesco, en París. Esa opción finalmente no prosperó y el cargo fue ocupado por otro dirigente cercano al oficialismo.
Ahora, el nombre de Crexell vuelve a escena, esta vez vinculado a la embajada argentina en Canadá.
Pero el camino hacia esa designación no parece sencillo. En el Senado ya comenzaron a escucharse voces críticas que recuerdan decisiones tomadas durante su mandato legislativo. Entre ellas, su voto favorable a reformas tributarias que impactaron en el impuesto a las ganancias, una medida que generó fuerte rechazo entre trabajadores de distintas provincias, incluida Neuquén.
Ese antecedente podría reaparecer en el debate parlamentario.
Según distintas fuentes políticas, una de las voces que podría expresar su rechazo a la designación sería la actual senadora neuquina Julieta Corroza, quien tendría previsto cuestionar la postulación cuando el pliego llegue al recinto.
Si el Senado decide avanzar con el tratamiento, la sesión promete convertirse en un nuevo capítulo de tensiones políticas, donde no solo se discutirá una designación diplomática, sino también el recorrido y las decisiones de una de las figuras más controvertidas de la política neuquina reciente.