El gobernador defendió la estrategia de desarrollo basada en el gas, el petróleo y el futuro del GNL, anunció un récord de obras públicas y sostuvo que la provincia avanza hacia una etapa de crecimiento sostenido. «Vaca Muerta es una oportunidad generacional y debemos aprovecharla con responsabilidad», afirmó.

En una extensa entrevista realizada por Alejandro López en su programa Al Final de Todo por radio Lu5 y vía streaming, el gobernador Rolando Figueroa trazó un amplio diagnóstico sobre el presente y el futuro de Neuquén, reivindicó el proceso de transformación impulsado por Vaca Muerta y aseguró que la provincia se encuentra ante «la última gran oportunidad generacional» para consolidar un modelo de desarrollo sustentable.
El mandatario vinculó la fecha patria con la historia neuquina y destacó que este año se cumplen 71 años de la provincialización. Además, resaltó la interpretación completa del Himno de Neuquén, al que definió como un poema que anticipó el protagonismo que hoy tiene la provincia en el escenario nacional.
«Vaca Muerta no es una lámpara mágica»
Durante la entrevista, Figueroa insistió en que el crecimiento neuquino no puede explicarse únicamente por la existencia de los recursos hidrocarburíferos.
«Vaca Muerta es una condición necesaria, pero no suficiente. Es una roca a tres mil metros de profundidad. Lo que genera riqueza es el trabajo de miles de neuquinos todos los días», sostuvo.
En ese sentido, destacó que el desarrollo del sector energético permitió reducir la pobreza en más de un 50 por ciento durante los últimos dos años y disminuir el desempleo en un 65 por ciento. También remarcó el impacto de programas como Emplea Neuquén y el Instituto Vaca Muerta, que, según afirmó, facilitaron la inserción laboral de más de 11.000 personas.
El gobernador aseguró que el crecimiento debe estar acompañado por formación y capacitación, para garantizar que los puestos de trabajo generados sean ocupados prioritariamente por neuquinos.
La era del GNL y el salto hacia los mercados internacionales
Uno de los ejes centrales de la entrevista fue el futuro del Gas Natural Licuado (GNL), que Figueroa definió como la próxima gran etapa de Vaca Muerta.
Explicó que, una vez cubiertos los mercados internos y regionales mediante los gasoductos existentes, el desafío consiste en exportar gas hacia Europa y otros destinos mediante barcos metaneros.
«Estamos entrando en una nueva era. El gas neuquino va a salir al mundo. En tres años vamos a comenzar a exportar por barco y eso abre una ventana histórica para monetizar nuestros recursos», señaló.
El mandatario destacó los acuerdos alcanzados por empresas como YPF, Pan American Energy y sus socios internacionales, así como el creciente interés europeo por diversificar proveedores energéticos tras los conflictos geopolíticos de los últimos años.

Mil obras y mil kilómetros de rutas
Figueroa aseguró que la monetización de los recursos de Vaca Muerta se está traduciendo en infraestructura para toda la provincia.
Según detalló, Neuquén alcanzará en octubre las mil obras en ejecución simultánea, cifra que calificó como un récord histórico.
Además, informó que para fin de año estarán en marcha o ejecutándose mil kilómetros de nuevas rutas y otros 600 kilómetros de repavimentación.
«En toda la historia de Neuquén se construyeron poco más de mil kilómetros de rutas. Nosotros vamos a tener otros mil kilómetros nuevos en ejecución y seiscientos kilómetros reparados», afirmó.
Entre los proyectos estratégicos mencionó:
- La Ruta 8 hacia Rincón de los Sauces.
- La repavimentación de la Ruta 7 hasta Añelo.
- La duplicación de la Ruta 67.
- Nuevas obras viales en el área metropolitana Neuquén-Centenario-Plottier.
- El desarrollo del corredor turístico del norte neuquino.
- La pavimentación hacia Copahue y el Salto del Agrio.
La provincia del millón de habitantes
Figueroa ratificó que la planificación provincial contempla alcanzar cerca de un millón de habitantes para 2030.
Al referirse a las declaraciones del ministro Federico Sturzenegger sobre una posible migración masiva hacia Neuquén en las próximas décadas, el gobernador pidió prudencia y aclaró que el crecimiento debe ser ordenado.
«No hay que generar falsas expectativas. El que viene a Neuquén tiene que venir con trabajo. Nosotros estamos formando primero a nuestra gente para ocupar esos puestos», afirmó.
Actualmente la provincia ronda los 800.000 habitantes y crece a un ritmo que cuadruplica la media nacional.
Menos dependencia de Nación
En materia fiscal, Figueroa destacó que Neuquén logró fortalecer su autonomía financiera.
Según explicó, actualmente apenas el 15 por ciento de los ingresos provinciales provienen de transferencias nacionales, mientras que el resto se genera a partir de recursos propios y regalías.
También cuestionó el esquema de coparticipación federal al considerar que la provincia recibe una porción muy reducida de la riqueza que genera.
«Neuquén aporta enormes recursos al país, pero recibe apenas el 1,72 por ciento de la masa coparticipable», sostuvo.
A la vez, señaló que la provincia logró reducir significativamente el peso de la deuda pública heredada y proyecta llegar a 2030 con la posibilidad de cancelar totalmente sus compromisos financieros o constituir un fondo soberano para las futuras generaciones.
Desarrollo regional y diversificación
El gobernador remarcó que el desafío no pasa solamente por potenciar Añelo, sino por generar oportunidades en todas las regiones.
Mencionó proyectos vinculados al turismo, la minería, la logística y el desarrollo de proveedores locales en localidades como Zapala, Cutral Co, Plaza Huincul, Chos Malal, Villa Pehuenia, Caviahue y Rincón de los Sauces.
Entre las iniciativas destacó:
- El Camino de la Fe.
- Nuevos centros de convenciones en distintas regiones.
- El fortalecimiento de los centros de esquí.
- La conexión vial de 20 localidades mediante una ruta escénica de más de 650 kilómetros.
- El desarrollo logístico ferroviario y la zona franca de Zapala.
«No es un desafío político, es un desafío generacional»
Sobre el final de la entrevista, Figueroa llamó a construir consensos amplios para aprovechar el contexto histórico que atraviesa Neuquén.
«Esto no es un desafío político. Es un desafío generacional. Lo que hagamos hoy va a impactar en nuestros hijos y nuestros nietos. Hay que dejar de lado las mezquindades y trabajar juntos para hacer grande a Neuquén», afirmó.
Con una economía provincial impulsada por Vaca Muerta, la expansión del GNL y una agenda de infraestructura sin precedentes, el gobernador planteó un horizonte de crecimiento que, según su visión, deberá traducirse en empleo, servicios, educación, vivienda y una mejor calidad de vida para todos los neuquinos.


