El periodista, consultor y analista político analizó el posicionamiento del Gobierno nacional sobre la cuestión Malvinas, el contexto internacional y la necesidad de Javier Milei de construir poder político. También cuestionó la improvisación oficial y destacó que el reclamo por la soberanía constituye una política de Estado que trasciende a cualquier gobierno.

La cuestión Malvinas volvió a ocupar un lugar central en la agenda política argentina y abrió un nuevo debate sobre el posicionamiento del Gobierno de Javier Milei frente al histórico reclamo de soberanía.
En diálogo con LU5, en el programa Al Final de Todo con Alejandro López el periodista, consultor y analista político Ignacio Zuleta analizó los acontecimientos de los últimos días y sostuvo que, más allá de las lecturas coyunturales, existe una realidad que atraviesa a la Argentina desde hace décadas: el conflicto de soberanía con Gran Bretaña por las Islas Malvinas.
“Hay lecturas de ocasión que pueden ponderar positiva o negativamente lo que ha hecho el Gobierno, pero la realidad es que la Argentina tiene un problema de soberanía con Gran Bretaña en Malvinas”, señaló.
Zuleta explicó que las consecuencias de ese conflicto no siempre son visibles para la sociedad, pero tienen impacto concreto en distintas actividades económicas y estratégicas. Entre ellas mencionó la exploración petrolera en el Atlántico Sur, las restricciones vinculadas con la defensa y las sanciones aplicadas a empresas que desarrollan actividades comerciales en la zona de las islas.
Según el analista, el contexto reciente permitió que una cuestión histórica adquiriera una dimensión política y mediática particular. En ese escenario ubicó tanto las repercusiones vinculadas al fútbol y la histórica rivalidad con Inglaterra como las tensiones internacionales entre Estados Unidos y Gran Bretaña.
“Este es un gobierno débil”
Uno de los principales ejes de la entrevista fue la situación política del Gobierno de Milei. Zuleta lo definió como un gobierno “débil”, debido a sus dificultades para construir una estructura política propia y sostener mayorías legislativas.
“Es un gobierno que accedió con muy pocos votos, no tiene partido, gobierna con el apoyo de gobernadores y legisladores de otros partidos que se alían en circunstancias”, sostuvo.
En ese sentido, consideró que La Libertad Avanza todavía no constituye una estructura partidaria consolidada y que el Gobierno enfrenta dificultades para construir poder político y legislativo.
Para Zuleta, esa debilidad también explica la importancia que adquieren determinados acontecimientos capaces de generar respaldo social.
“Todo gobierno tiene el deber de tener poder, porque no tener poder es un daño que recibe el Gobierno y que recibe la sociedad”, afirmó.
El analista remarcó que aprovechar políticamente determinadas circunstancias no constituye, en sí mismo, un problema. “Es parte de un negocio de la política”, sostuvo, aunque marcó un límite: “Lo que no se puede hacer es mentir, hacer demagogia o tomar posiciones falsas”.
El giro de Milei sobre Malvinas
Para Zuleta, uno de los aspectos más relevantes del discurso presidencial fue que Milei se ubicó, en materia de Malvinas, dentro de la línea histórica de la diplomacia argentina.
“Acá ha hecho una ratificación del Estado, tal cual la posición histórica que la Argentina ha defendido con eficacia durante muchos años sobre el tema Malvinas”, explicó.
El analista consideró significativo que un presidente que llegó al poder con un discurso fuertemente crítico del Estado haya reivindicado, en este caso, una política sostenida institucionalmente durante décadas.
“Podremos discutir la economía, el tipo de cambio, mi forma de gobernar, pero lo que no podemos discutir es sobre Malvinas”, interpretó Zuleta respecto del mensaje presidencial.
A su entender, esa definición marca una diferencia entre las cuestiones coyunturales de una administración y aquellos objetivos que forman parte de las políticas permanentes del Estado argentino.
En ese sentido, recordó que la posición argentina históricamente ha sostenido el reclamo de soberanía, el reconocimiento de la cuestión como un conflicto de descolonización y la necesidad de retomar las negociaciones con Gran Bretaña en el marco de las resoluciones de Naciones Unidas.
El contexto internacional
Otro de los elementos señalados por Zuleta fue el escenario geopolítico internacional y la relación entre Estados Unidos y Gran Bretaña.
El periodista vinculó las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump respecto de Malvinas con las tensiones existentes entre Washington y Londres, particularmente en relación con la participación británica en distintos conflictos internacionales y las discusiones sobre el financiamiento del sistema de defensa de la OTAN.
En ese contexto, consideró que el Gobierno argentino encontró una oportunidad política para reforzar su posicionamiento sobre Malvinas.
“Cada uno va a tener la posición, la mirada: uno va a hacer hincapié en el conflicto, otro en la circunstancia, otro en el partido, otro en la pelea de Trump con el primer ministro de Gran Bretaña. Pero todos esos elementos han producido los hechos”, resumió.
Vaca Muerta y los recursos naturales
Durante la entrevista también se abordó el rol de Vaca Muerta y su importancia para la Argentina.
Frente a la posibilidad de interpretar el desarrollo energético como una herramienta de construcción de poder nacional, Zuleta planteó una mirada diferente.
“Creo que Vaca Muerta es un recurso de la Argentina que la Argentina viene explotando ya desde hace pocos años. No sé si eso es una construcción de poder”, sostuvo.
El analista destacó que el desarrollo de la formación neuquina fue posible a partir de avances tecnológicos que permitieron explotar recursos no convencionales mediante técnicas como la fractura hidráulica.
Sin embargo, advirtió que el valor económico de esos recursos está condicionado por el mercado internacional.
“Las riquezas naturales valen lo que el público está dispuesto a pagar, el mercado está dispuesto a pagar”, explicó.
En ese sentido, señaló que la rentabilidad de la explotación petrolera depende, entre otros factores, del precio internacional del crudo y de la evolución de otras fuentes de energía.
Para Zuleta, Vaca Muerta representa una enorme oportunidad para la Argentina, pero su desarrollo no puede analizarse de manera aislada del escenario energético y económico mundial.
Una política que trasciende a los gobiernos
Hacia el final de la entrevista, Zuleta volvió sobre el eje que, a su entender, atraviesa la discusión actual: la diferencia entre las necesidades coyunturales de un gobierno y las políticas permanentes del Estado.
En el caso de Malvinas, consideró positivo que el Gobierno nacional haya recuperado una posición alineada con la tradición diplomática argentina.
El desafío, planteó, está en que esa posición no quede limitada a una utilización coyuntural del tema para mejorar la imagen de una administración que enfrenta dificultades políticas y económicas.
La cuestión Malvinas, sostuvo, excede a Javier Milei y a cualquier otro presidente. Es un reclamo histórico de la Argentina que forma parte de sus políticas de Estado y de su política exterior.
“Hay cosas que son permanentes y objetivos del Estado que los gobiernos deben defender”, concluyó Zuleta.

