El gremio que conduce Marcelo Rucci confirmó una huelga para el 31 de julio y 1° de agosto en reclamo por más de mil despidos y dos mil suspensiones en el corazón de la cuenca hidrocarburífera.

El Sindicato de Petroleros Privados de Neuquén, Río Negro y La Pampa anunció una medida de fuerza que paralizará por completo la actividad en Vaca Muerta durante 48 horas, a partir del miércoles 31 de julio a las 20:00 y hasta el viernes 1° de agosto.
La decisión surge en respuesta a una situación que el gremio califica como crítica: se contabilizan más de 1.200 despidos y alrededor de 2.000 suspensiones en distintos yacimientos, pese a que la producción de petróleo no convencional se encuentra en niveles récord, con más de 600.000 barriles diarios.
Marcelo Rucci, recientemente reelecto como secretario general con el 80 % de los votos, apuntó contra las operadoras por haber “sacado de encima” a los trabajadores justo cuando el sector vive su mejor momento económico. Según denunció, las empresas han reducido la actividad mientras esperan que se habiliten los nuevos ductos de transporte previstos para 2026, dejando a miles de operarios en situación de incertidumbre.

Desde el gremio sostienen que habían propuesto esquemas de transición para evitar despidos, pero no fueron escuchados. “Esto no es una crisis. Es una decisión empresaria de dejar de ganar. Pero los que pagan el costo son los trabajadores”, declaró Rucci en conferencia de prensa.
La protesta cuenta con respaldo de otros sindicatos del sector y podría extenderse o endurecerse en los próximos días si no hay respuestas. El gremio advirtió que está dispuesto a ir a un paro total si no se revierte la situación. La tensión crece en una de las principales zonas productoras de energía del país.


