Neuquén vuelve a ser noticia en materia de innovación ambiental. En un contexto donde el Gobierno provincial anunció una inversión de más de 38 mil millones de pesos para el mejoramiento y rehuso de efluentes cloacales, conversamos con Eduardo Alonso, socio y fundador de ECOKIT, la empresa neuquina pionera en el tratamiento de aguas residuales y efluentes.

Con el crecimiento del mercado local y la falta de financiamiento externo, la empresa decidió enfocarse en Argentina. “El agua y la tecnología aplicada al agua son fundamentales en cualquier parte del mundo”, subraya Alonso.
Tecnología al servicio de la sustentabilidad
Hoy, ECOKIT opera plantas capaces de recuperar el 85% del agua utilizada en lavaderos de equipos pesados del petróleo, un sector donde antes se desechaba el 100%. El sistema, totalmente automático y controlado por telemetría, permite reutilizar el agua sin intervención constante del personal.
La clave está en el uso del ozono, un oxidante 3.000 veces más potente que el cloro. Este proceso elimina bacterias anaeróbicas y purifica el agua en distintas etapas. Con el tiempo, los equipos se volvieron más accesibles: lo que antes requería una bomba de un HP hoy funciona con turbinas de menor consumo, reduciendo costos y facilitando la instalación en hogares, hosterías y escuelas.
En ciudades de la cordillera neuquina, como San Martín de los Andes, Villa La Angostura o Villa Pehuenia, la normativa provincial exige el tratamiento de efluentes en establecimientos turísticos. Allí, ECOKIT ya instaló sus sistemas, garantizando que el agua se reutilice en riego y actividades productivas.
Para el sector privado, la ecuación es clara: “Un lavadero de autos puede gastar hasta 50 mil dólares por semana en disposición final de agua residual. Con un eco-kit, esa inversión se amortiza en apenas diez días”, explica Alonso.
Los sistemas de ECOKIT requieren un mantenimiento mínimo, similar al de un electrodoméstico. La vida útil es extensa, con visitas de control esporádicas. En cuanto a la financiación, la empresa ofrece planes para hogares y acuerdos personalizados para empresas.
“Tratamos de ser lo más accesibles posible. Hay casos en que los clientes pagan en cuotas mientras construyen, y cuando terminan, reciben su planta. Siempre buscamos facilitar el acceso a la tecnología”, destaca Alonso.
Con el tiempo, ECOKIT amplió su alcance: además de fabricar e instalar plantas, participa en obras de redes cloacales y de agua, trabaja en grandes proyectos como el oleoducto a la costa, e incorporó tecnologías de ultrafiltración para producir agua potable.
También desarrollaron módulos de baños portátiles que descargan directamente en plantas de tratamiento, una solución utilizada en yacimientos y obras de gran escala.
“Para nosotros es una alegría y un orgullo que Neuquén sea pionero en esto. Fue nuestro objetivo desde el inicio y ver que hoy esa semilla prende nos llena de satisfacción”, resume Alonso.
Con una mirada que combina innovación, compromiso ambiental y desarrollo local, ECOKIT demuestra que la sustentabilidad no es un lujo, sino una necesidad que puede impulsarse desde el interior del país hacia el mundo.


