La diputada provincial de Arriba Neuquén planteó limitar la feria judicial a una semana en julio y dos en enero. Sostiene que, con la digitalización y el nuevo Código Procesal Civil adversarial, ya no se justifican recesos tan extensos.

La diputada provincial por Arriba Neuquén, Giselle Stillger, propuso reducir la feria judicial en la provincia y abrir una discusión sobre su sentido actual, en el marco de la implementación del nuevo Código Procesal Civil adversarial que comenzará a regir en agosto.
Las declaraciones fueron realizadas en el programa radial “Al Final de Todo”, en diálogo con Facundo Bordón por radio LU5.
Stillger explicó que el proyecto presentado en la Legislatura es de comunicación y no de ley, con el objetivo de evitar que se interprete como una injerencia del Poder Legislativo sobre el Poder Judicial. La iniciativa propone limitar la feria judicial a una semana en julio y dos semanas en enero, reduciendo a la mitad el receso actual, que hoy contempla 31 días en verano y dos semanas en invierno.
“La mirada del nuevo código es acelerar los tiempos de la justicia. Hoy un juicio promedio dura dos años, y eso es muchísimo para quien busca una respuesta”, señaló la legisladora. En ese sentido, consideró que la feria judicial fue concebida en un contexto completamente distinto, cuando los procesos eran escritos a máquina y el volumen de trabajo era menor.
Según explicó, desde la pandemia el Poder Judicial avanzó en la digitalización de expedientes, firma digital, audiencias virtuales y herramientas tecnológicas que permiten resolver trámites en plazos mucho más breves. “La razón de ser de una feria tan extensa ya no tiene el mismo fundamento”, afirmó.
La diputada también remarcó que, previo al inicio formal de la feria, el funcionamiento ya se ralentiza. “Quince días antes de que arranque enero, ya no se reciben cédulas ni mandamientos. Es como si el sistema empezara a trabajar a media máquina”, sostuvo.
En cuanto a la recepción de la propuesta, indicó que dentro de la Legislatura existen posiciones divididas. “Algunos acompañan la idea y otros plantean que hay que discutirla más”, señaló. Entre abogados de la matrícula privada, dijo haber recibido mayoritariamente opiniones favorables, mientras que dentro del Poder Judicial hay posturas diversas.
Stillger planteó que el debate debe centrarse en a quién beneficia la feria judicial. “Tenemos que preguntarnos si es en beneficio del ciudadano que acude a reclamar un derecho o si es en beneficio de los jueces. Si es lo segundo, está mal”, sostuvo.
Además, enmarcó la discusión en un contexto donde la sociedad reclama mayor eficiencia del Estado y donde recientemente se aprobaron reformas que apuntan a una mayor productividad.
El proyecto ahora deberá ser tratado en comisión. Aunque no tiene carácter vinculante, busca impulsar una discusión institucional para revisar el esquema actual y avanzar hacia un sistema judicial más ágil y cercano a la ciudadanía.


