Hernán Ingelmo
Los días 8 y 9 de octubre, Neuquén fue testigo de la presentación del libro La verdad los hará libres, con la presencia del Dr. Ricardo Albelda, secretario académico de la Facultad de Teología de la Universidad Católica Argentina, y del presbítero Dr. Fabricio Forcat.

Durante esas jornadas se brindaron entrevistas para dar a conocer a la comunidad neuquina la importancia de esta obra. Los autores fueron recibidos además por el ministro de Gobierno de la Provincia del Neuquén, con quien compartieron, entre otros temas, el valor del legado de don Jaime de Nevares en esta tierra.
Asimismo, los autores recibieron de manos de la concejal Laura Pérez Lavip el reconocimiento de ser declarada de interés por el Concejo Deliberante de la Ciudad de Neuquén que distinguió la obra.
En total se realizaron cuatro presentaciones, cada una con una mirada propia desde la historia, la teología, los derechos Humanos y la celebración eucarística.
La primera tuvo lugar en la sede Neuquén de la Universidad Católica de Salta, con la presencia del profesor Mateo Francisco Sepulveda, del abogado Fernando Gomez de la Pastoral Social diocesana y ante más de cien alumnos, docentes y ciudadanos. Allí el análisis tuvo una perspectiva más teológica.
Más tarde, en el Salón Azul de la Biblioteca de la Universidad Nacional del Comahue, y junto al área de Historia Argentina de la Facultad de Humanidades, la obra se presentó con la participación de la Dra. en Historia María Cecilia Azconegui y del Lic. en Teología Hernán Ingelmo, autor de Vida con sabor a Evangelio, sobre los manuscritos de don Jaime de Nevares.
El viernes, en el campus de la Universidad de Flores, acompañados por la cátedra de Derechos Humanos y Garantías de la Facultad de Derecho, se reflexionó sobre el lugar de los derechos humanos en la región. Participaron el abogado Bruno Vadala, querellante de la Asamblea por los Derechos Humanos en los juicios de lesa humanidad de Neuquén, y la militante social Sara Mansilla.
Finalmente, los autores participaron de la Eucaristía en la Catedral de Neuquén, testigo de su compromiso evangélico por los Derechos Humanos, que mantuvieron abiertas sus puertas durante la noche del golpe de estado del 24 de marzo de 1976 y donde descansan los restos del obispo Jaime Francisco de Nevares junto a la foto de la Eucaristía por el martir, obispo Enrique Angelelli y las reliquias de sus compañeros. Al concluir la misa, en el mismo templo, se compartió la presentación del libro con quienes habían celebrado.
Estas actividades se realizaron con la colaboración de la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Provincia del Neuquén, en la persona de Natalia Fenizi; de RTN, y del equipo de Pastoral de la Comunicación de la Diócesis de Neuquén, a cargo de Gimena Figueroa. En palabras de Fenizi: «Sostenemos e impulsamos políticas públicas de Memoria e Identidad poniendo a disposición contenidos audiovisuales e impresos de los servicios activos que ofrecemos con los mismos equipos profesionales que los sistematizamos y producimos orientados al fortalecimiento de la democracia y a la construcción de ciudadanías a partir de la verdad y de la memoria lúcida, la que acciona-dialoga-genera experiencias de innovación social interinstitucional como esta ronda de presentaciones académicas del libro La verdad los hará libres».

Una obra para buscar la verdad
Quienes acompañaron estas presentaciones forman parte del grupo de 42 autores de la obra. Trabajaron sobre documentos reservados que, a instancias del papa Francisco, fueron puestos a disposición antes de los plazos que la Iglesia suele establecer, entendiendo que el pueblo argentino reclamaba este trabajo. En el prefacio, la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina afirma: «Estamos convencidos del valor del trabajo que estamos prologando, que puede iniciar una nueva etapa en la conciencia histórica eclesial. Creemos también que es un paso necesario para alcanzar el anhelado encuentro entre argentinos y argentinas».
El mismo prefacio expresa con claridad la intención de la investigación: «buscar la verdad histórica en cuanto sea posible, de conformidad con el rigor del método histórico, evitando los relatos parciales y apologías ideológicas».
Y añade: «Este trabajo se encuadra en un propósito que es central para nosotros como conferencia episcopal: trabajar por el encuentro y la fraternidad del pueblo argentino, que no se logrará sin conocer la verdad histórica y sin promover la auténtica justicia».
Los obispos no se quedan en la declaración de propósitos: «Queremos pedir perdón como conferencia episcopal […]. Si bien las personas que hoy conformamos este cuerpo colegial no somos las mismas que entonces la constituían, somos conscientes de que, en muchas decisiones, acciones y omisiones, la CEA no estuvo a la altura de las circunstancias».

Tres reflexiones teológicas
La memoria de un profeta
La presentación de esta obra y de sus documentos nos remite a la memoria del obispo de Neuquén, don Jaime de Nevares. Nos hace pensar en cuántas de las cosas que él vivía, muchas veces en soledad, como testimonian ahora estos textos, y tantas cosas que decía fueron deslegitimadas, cuando se lo acusaba de «obispo marxista» u «obispo rojo» para querer etiquetar con falasias la realidad de muerte e injusticia que se estaba viviendo.
Esa memoria nos invita, y nos compromete, a trabajar por la justicia y la verdad más allá de cualquier agravio o amenaza. Resuenan las palabras de las bienaventuranzas: «Felices los que son perseguidos por practicar la justicia» (Mt 5,10).
Durante muchos años, don Jaime Francisco de Nevares, junto a un puñado de obispos, profetas morales, fue una voz que gritaba en el desierto (cf. Is 40,3). Retomar hoy sus valores evangélicos, y el coraje y la fortaleza para sostenerlos en contextos adversos, es una buena noticia: un evangelio para nuestros días.
La esperanza pascual
Conocer estos documentos alimenta la esperanza en nuestro compromiso cotidiano con los derechos humanos, que hoy se siguen violando. Y alimenta la confianza en la fidelidad de Dios, que tarde o temprano reivindica a los inocentes crucificados.
Por eso se sigue escuchando en cada celebración eucarística: «Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. ¡Ven, Señor Jesús! ».
Al desenterrar estos documentos, la verdad ilumina la vida y la muerte de quienes fueron fieles a los valores del Evangelio, aquellos de los que habla Mateo: «Tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber […]; estaba enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver» (Mt 25,35-36).
La conversión de los pastores
Esta memoria histórica permite a la Iglesia, y en particular a los obispos de la Argentina, reconocer y llorar amargamente como lo hizo Pedro (cf. Lc 22,62) en esta obra que puede tener la referencia a un Nunca Más ecclesial. De esta manera pueden ser confirmados en el amor por el Resucitado —«Pedro, ¿me amas?»— y en el servicio al pueblo de Dios —«Apacienta mis ovejas»— (cf. Jn 21,15-17). Esa confirmación en este caso no es solo para Pedro, sino para todos los pastores.
Por eso, más allá de lo doloroso que significa reconocer complicidades y delitos, se abre la potencia del amor restaurador. Se confirma el servicio al pueblo y se reaviva la esperanza.
Para que se vuelva a escuchar aquello que, según Lucas, decían los paganos de los primeros cristianos: «Miren cómo se aman». Una comunidad que comparte los bienes y vive la fraternidad (cf. Hch 2,44-45; 4,32), para ser uno, como el Padre y el Hijo son uno (cf. Jn 17,21-22).

Una teología que se ceba en ronda
Quisiera terminar con una reflexión del padre Orlando Yorio, que en 1976 permaneció cinco meses como detenido-desaparecido, parte de ese tiempo en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), sometido a torturas.
Yorio decía que la teología es como cebar mate. Se toman hojas secas, que parecen haber perdido la vida, y se ponen en un mate que es el corazón del pueblo, el que se comparte en ronda. Si uno lo ceba con cuidado, con el agua caliente del Espíritu, el mate empieza a girar.
Y ese mate logra calentar el corazón del pueblo, para que tome fuerzas y salga a seguir anunciando la Vida a los descartados del sistema (Papa Francisco). Eso es lo que anhelamos que haya ocurrido en estos días de presentación de La verdad los hará libres en Neuquén.
Algunas de las presentaciones de la obra en Neuquén pueden verse en el canal de YouTube de la Diócesis de Neuquén:

