Marcelo Rucci confirmó el cierre de la pauta 2025-2026 con un aumento del 8,6%, en línea con la inflación. También resaltó mejoras en seguridad laboral y anticipó una nueva negociación trimestral.

El Sindicato de Petroleros Privados de Neuquén, Río Negro y La Pampa cerró la paritaria correspondiente al período 2025-2026 con un incremento salarial del 8,6%, equivalente a la inflación acumulada del primer trimestre medida por el INDEC.
Según explicó el secretario general Marcelo Rucci, el acuerdo permitió “empatar” la evolución de los precios y recuperar un 5% adicional durante el año en concepto de zona, además del pago de un bono, lo que posiciona el cierre “por encima” de la inflación anual.
El dirigente confirmó que el esquema de negociación continuará bajo modalidad trimestral, aunque advirtió que la dinámica dependerá de lo que planteen las empresas, el Gobierno nacional y el propio sindicato en la próxima convocatoria de la Secretaría de Trabajo.
En paralelo, Rucci destacó una mejora sostenida en los indicadores de seguridad dentro de la actividad hidrocarburífera. Aseguró que hace más de un año y medio no se registran accidentes fatales en los yacimientos, resultado de un trabajo coordinado entre el sindicato y las operadoras.
Uno de los puntos de conflicto sigue siendo la implementación del sistema “on-call”, cuestionado por el gremio por implicar riesgos al asignar tareas para las que, en algunos casos, los trabajadores no están suficientemente preparados. Desde el sindicato ratificaron su rechazo y advirtieron que responsabilizarán directamente a quienes incumplan los acuerdos firmados.
Además, se fortaleció el rol de los trabajadores en la prevención: pueden negarse a realizar maniobras inseguras y activar protocolos de revisión junto a las áreas de seguridad de las empresas y del sindicato. “Se va a trabajar para vivir, no para morir en un yacimiento”, resumió Rucci.
El escenario ahora queda abierto a una nueva negociación salarial para el período 2026-2027, en un contexto de alta actividad en Vaca Muerta y con la seguridad laboral consolidándose como uno de los ejes centrales de la agenda sindical.