Mateo tiene 10 años, hace cuatro que no camina y su enfermedad avanza. Su mamá, Micaela Hernández, dejó de trabajar para cuidarlo y hoy enfrenta sola los gastos médicos y el alquiler. Lanzó una campaña solidaria mientras espera una respuesta oficial que nunca llega.

En Cipolletti, la historia de Mateo vuelve a poner sobre la mesa una realidad incómoda: cuando el sistema no alcanza, las familias quedan solas.
Mateo tiene 10 años y padece distrofia muscular, una enfermedad degenerativa que afecta progresivamente la movilidad. Hace cuatro años perdió la capacidad de caminar y, según relató su madre, Micaela Hernández, el deterioro continúa avanzando, alcanzando también la motricidad fina de sus manos.
“Cada vez necesita más cuidados. Es todo progresivo”, explicó.
La situación llevó a Micaela a tomar una decisión extrema pero inevitable: dejar de trabajar para dedicarse al cuidado de su hijo las 24 horas. La escolaridad de Mateo también requiere su presencia constante, ya que en la institución no pueden asistirlo en cuestiones básicas como ir al baño.
Hoy, el único ingreso fijo que perciben es una asignación por discapacidad de aproximadamente 450 mil pesos. Un monto que, según la propia madre, se destina casi en su totalidad al pago del alquiler.
“Lo que cobra Mateo se va en la vivienda. Y eso es lo que no me gustaría que siga pasando”, señaló.
Sin empleo y con gastos crecientes —tratamientos médicos, traslados y necesidades diarias—, Micaela sostiene la economía familiar con rifas, ventas y la ayuda ocasional de otras madres y de sus propios padres, ambos jubilados.
En paralelo, inició gestiones ante organismos estatales. Sin embargo, asegura que no obtuvo respuestas concretas. Incluso, el trámite para acceder a una pensión fue rechazado.
“Me dijeron que no era una enfermedad que corresponda para una pensión”, relató.
Uno de los pedidos centrales es el acceso a una vivienda. Micaela se encuentra inscripta desde hace años en el Instituto Provincial de la Vivienda, pero su situación no fue priorizada. En las últimas horas, tomó conocimiento de un posible programa habitacional destinado a personas con discapacidad, aunque aún no hay certezas sobre su alcance.
Ante este escenario, decidió visibilizar el caso y apelar a la solidaridad de la comunidad.
DATOS PARA COLABORAR
Alias (Banco Nación):
mateo.benja.28
Titular:
Micaela Hernández
Teléfono de contacto:
299-674-8601
Mientras tanto, Mateo continúa su tratamiento en el sistema de salud neuquino, ya que —según explicó su madre— en Río Negro no se contemplan las prestaciones necesarias para su condición.
