La fecha fue establecida por la ONU en 2013 para visibilizar una de las violaciones a los derechos humanos más graves y silenciosas. Gobiernos, organizaciones y comunidades renuevan su compromiso para prevenir, asistir y erradicar este delito global.

Cada 30 de julio se conmemora el Día Mundial contra la Trata de Personas, una fecha designada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2013 con el objetivo de concientizar sobre la gravedad de este delito, visibilizar a las víctimas y fortalecer las acciones de prevención y justicia a nivel global.
La trata de personas es considerada una de las formas más crueles de explotación, que vulnera derechos fundamentales y afecta principalmente a mujeres, niñas, niños y migrantes en situaciones de vulnerabilidad. Implica la captación, traslado, retención o acogida de personas con fines de explotación sexual, laboral, mendicidad forzada, matrimonio servil, extracción de órganos, entre otras formas.
Según datos de organismos internacionales, millones de personas son víctimas de trata cada año en todo el mundo. La mayoría de los casos se mantienen ocultos, muchas veces por falta de denuncias, miedo, estigmatización o complicidad institucional.
Bajo el lema “Escuchar y aprender de los sobrevivientes”, las campañas recientes de Naciones Unidas invitan a poner en el centro la voz de quienes lograron salir de redes de trata, reconociendo su capacidad de resiliencia y el valor de su testimonio para construir mejores políticas públicas.
En Argentina, la trata de personas es un delito federal y está tipificada en la Ley 26.364, modificada por la Ley 26.842, que no exige que exista consentimiento de la víctima para que se configure el delito. Existen organismos como el Programa Nacional de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata, y líneas gratuitas para denuncias anónimas como el 145, disponible las 24 horas.
El 30 de julio es una jornada para reafirmar el compromiso colectivo: prevenir, asistir, perseguir penalmente a los responsables y restituir derechos a las víctimas.


