Tras el sismo de magnitud 8.8 en Rusia, Chile activó el protocolo de emergencia por riesgo de tsunami. Ya se registraron olas en Isla de Pascua y se mantienen evacuaciones en varias regiones costeras.

El periodista chileno Cristofer Hernández, del medio digital Portal 12, informó este martes en Al Final de Todo por Radio LU5 sobre la situación de alerta que vive Chile tras el fuerte terremoto ocurrido en el este de Rusia. El sismo, de magnitud 8.8, activó de inmediato los sistemas de emergencia en el país vecino, que ahora se encuentra bajo alerta roja por tsunami en zonas costeras.
“En Chile vivimos una tensa calma”, expresó Hernández en declaraciones radiales, y detalló que la alerta inicial fue amarilla para todo el país, pero luego se actualizó a alerta roja entre las regiones de Arica y Los Lagos. En tanto, Magallanes y el territorio antártico chileno mantienen un estado de precaución activa.
Una de las señales más contundentes fue la llegada de olas de hasta 1,60 metros en Isla de Pascua, lo que sirve como parámetro para el resto del país. En otras zonas del norte, como Arica y Antofagasta, las olas registradas fueron menores, de entre 15 y 20 centímetros.
Hernández destacó el funcionamiento del sistema SAE (Sistema de Alerta de Emergencia), que envía mensajes a los teléfonos móviles de las zonas afectadas y no al país completo. “Funciona muy bien y se activa no solo ante tsunamis, sino también ante incendios y otras emergencias”, explicó.
En Puerto Williams, el arribo del tren de olas se espera para las 21:46 horas, por lo que la evacuación debía comenzar con al menos tres horas de anticipación. En paralelo, la zona antártica ya evacuó sus costas como medida preventiva.
El periodista remarcó que en Chile existe una fuerte cultura preventiva y que en las escuelas se aplica el Plan Deyse, un programa nacional para la evacuación en emergencias. En Punta Arenas, por ejemplo, ya se realizaron simulacros que funcionaron “al 100%”.
Se indicó además que la evacuación debe realizarse caminando, salvo casos especiales como personas mayores o instituciones como hospitales y cárceles. En las zonas más afectadas, se activó el protocolo de albergues, habilitando escuelas y juntas vecinales como refugios temporales, especialmente donde la noche llega antes y muchas familias no pueden regresar de inmediato a sus hogares.
El monitoreo continúa minuto a minuto, mientras las autoridades insisten en seguir las indicaciones oficiales y no difundir información no verificada.


