Donald Trump lanzó nuevos aranceles a más de 70 países y agita el comercio global. La Argentina quedó en el grupo favorecido que tendrá el menor de los niveles.

Entre los 70 países más afectados los aranceles mínimos parten desde 15%. Pero en el caso de la Argentina, que inmediatamente comenzó a negociar con EEUU en abril apenas Trump anunció el inicio de la guerra comercial, tendrá adicional de 10%.
Aunque Argentina no aparece entre los países directamente alcanzados por las sanciones, el giro proteccionista de EEUU puede tener efectos indirectos. Las restricciones a competidores asiáticos podrían abrir alguna ventana para exportadores locales —por ejemplo, en alimentos o minerales—, pero también podrían encarecer insumos industriales o reducir la liquidez global, en un contexto en el que el gobierno argentino apuesta por recuperar exportaciones y acceso al crédito externo.
Hasta ahora, muchos productos industriales argentinos ingresaban al mercado estadounidense con arancel reducido o sin arancel bajo regímenes especiales o acuerdos bilaterales. Esta decisión marca un giro y podría afectar la competitividad de exportadores locales en un contexto global complejo.
Desde Cancillería y la Secretaría de Comercio Exterior, se confirmó que ya se iniciaron contactos con autoridades norteamericanas y con la Organización Mundial del Comercio (OMC) para evaluar el alcance de la medida.
En paralelo, sectores empresariales vinculados a la exportación industrial manifestaron su preocupación. “Un arancel del 10% puede ser el límite entre seguir exportando o quedar fuera del mercado”, señalaron desde cámaras del sector metalmecánico y de autopartes.
Según datos oficiales, las exportaciones industriales argentinas a EE.UU. superaron los USD 1.200 millones en 2024, siendo ese país uno de los principales destinos para productos de alto valor agregado. La aplicación del nuevo arancel podría provocar una caída en ventas, pérdida de competitividad y desvío de comercio hacia otros mercados.
Desde el Gobierno argentino adelantaron que se buscará proteger el empleo y la producción nacional, acompañando a los sectores más afectados mediante programas de asistencia y promoción externa.


