Del 1 al 7 de agosto se conmemora la Semana Mundial de la Lactancia Materna, una campaña global impulsada por la Alianza Mundial pro Lactancia Materna (WABA) y apoyada por UNICEF y la OMS.

En Argentina, se suma el Ministerio de Salud de la Nación, que adhiere cada año con acciones de difusión y promoción.
Este 2025, el lema elegido es “Amamantar y trabajar: ¡hagamos que sea posible!”, una consigna que apunta a visibilizar las barreras que enfrentan muchas mujeres en su regreso al ámbito laboral y la necesidad de garantizar espacios, tiempos y políticas públicas que acompañen esta etapa vital.
Beneficios comprobados
La lactancia materna no solo es una forma de alimentación, sino un acto de cuidado integral que impacta en la salud del bebé, de la madre y de la comunidad en general:
- 🍼 Protección inmunológica: la leche materna contiene anticuerpos que ayudan a prevenir enfermedades comunes como diarreas, infecciones respiratorias y alergias.
- ❤️ Vínculo emocional: favorece el apego y el desarrollo emocional del bebé, generando una conexión temprana que impacta en su bienestar.
- 🧠 Desarrollo cognitivo: diversos estudios vinculan la lactancia con mejores resultados en el desarrollo neurológico y cognitivo en la infancia.
- 💰 Impacto económico: reduce los costos de salud para las familias y el sistema sanitario, al disminuir enfermedades prevenibles.
- 🌱 Beneficio ambiental: es una práctica sustentable, libre de envases, transporte y residuos contaminantes.
Desafíos y derechos
En Argentina, la Ley 26.873 promueve la lactancia materna como parte de una política de salud pública. Además, muchas provincias y municipios han desarrollado normativas para garantizar espacios amigables con la lactancia en lugares de trabajo, centros de salud y espacios públicos.
Sin embargo, persisten desafíos. La reincorporación laboral, la falta de licencias extensas, la escasa implementación de lactarios y la desinformación continúan siendo barreras para una lactancia sostenida.
Esta semana es una invitación a reflexionar como sociedad: ¿Estamos generando las condiciones para que amamantar y trabajar sea realmente posible para las mujeres?

