El psiquiatra Mariano Blanco explicó en diálogo con Alejandro López que despertarse varias veces durante la noche puede estar asociado a estrés, ansiedad, depresión o malos hábitos como el uso de pantallas antes de dormir. Advirtió que vivimos en un “mundo dopaminérgico” que altera el ciclo sueño-vigilia y que la educación sobre estos riesgos es clave.

El psiquiatra Mariano Blanco explicó en diálogo con Alejandro López que despertarse varias veces durante la noche puede estar asociado a estrés, ansiedad, depresión o malos hábitos como el uso de pantallas antes de dormir. Advirtió que vivimos en un “mundo dopaminérgico” que altera el ciclo sueño-vigilia y que la educación sobre estos riesgos es clave.
En una entrevista con Alejandro López en su programa Al Final de Todo, el Dr. Mariano Blanco, psiquiatra, analizó las causas y consecuencias de los trastornos del sueño, un problema que afecta a gran parte de la población argentina.
Según un estudio de la Asociación Argentina de Medicina del Sueño, la mitad de los argentinos duerme mal debido a la inseguridad y el estrés, con mayor incidencia en mujeres y personas mayores de 60 años. Sin embargo, Blanco aclaró que el problema atraviesa todas las edades y puede originarse en múltiples factores.
“Las interrupciones del sueño pueden ser primarias o secundarias, y están muy asociadas a cuadros de ansiedad, depresión, adicciones y al uso excesivo de tecnología”, señaló. El especialista advirtió que vivimos en un “mundo dopaminérgico”, en el que la estimulación constante —desde ver series hasta interactuar con el celular— mantiene altos los niveles de dopamina, interfiriendo en la regulación natural del ciclo sueño-vigilia y afectando la producción de melatonina, fundamental para un descanso reparador.
Uno de los síntomas más comunes es despertarse varias veces durante la madrugada. Esto, explicó Blanco, puede estar relacionado tanto con enfermedades médicas (como reflujo o apnea del sueño) como con factores externos, entre ellos hábitos poco saludables antes de dormir. En este sentido, mencionó el caso de niños que se quedan mirando dibujos en el celular hasta tarde, lo que altera su ritmo circadiano y calidad de descanso.
Blanco sostuvo que la educación y la información son herramientas esenciales para prevenir estos trastornos. Incluso consideró válido debatir políticas públicas similares a las advertencias en productos de tabaco o alcohol, que alerten sobre el impacto del uso excesivo de dispositivos electrónicos en la salud mental.
“El conocimiento es un beneficio. Si entendemos cómo funcionan nuestros mecanismos biológicos y el efecto que tienen las conductas cotidianas sobre ellos, podemos mejorar la calidad de nuestro sueño y, con ello, nuestra salud física y mental”, concluyó el especialista.

