La fiscal de París, Laure Beccuau, describió a los delincuentes como un “comando” que actuó con precisión y preparación.

El robo generó la suspensión de las actividades del Louvre durante todo el domingo, afectando la visita de miles de turistas. Con 8,7 millones de visitantes en 2024, el museo más concurrido del mundo enfrenta ahora la tarea de reforzar su seguridad y recuperar los objetos robados. El último robo significativo en el Louvre ocurrió en 1998, cuando se sustrajo un cuadro del pintor francés Camille Corot, mientras que el más famoso fue el robo de La Gioconda en 1911 por Vincenzo Peruggia.
Entre los objetos robados, la corona de la emperatriz Eugenia destaca por sus 1.354 diamantes y 56 esmeraldas, creada para la Exposición Universal de 1855. Tras la caída del Imperio y la llegada de la Tercera República, fue vendida en 1885 y regresó al Louvre más de un siglo después mediante una donación.
La Fiscalía de París mantiene abierto un procedimiento por robo en banda organizada y asociación de malhechores. Mientras tanto, las autoridades continúan buscando a los cuatro delincuentes y evaluando todas las pistas disponibles para recuperar las piezas sustraídas y esclarecer los hechos de este atentado al patrimonio cultural.


