El Parlamento Europeo aprobó el 26 de noviembre una resolución que insta a los Estados miembros a implementar una edad mínima de 16 años para acceder a las redes sociales.

La propuesta surge tras el llamado del presidente francés, Emmanuel Macron, quien solicitó previamente una normativa de la UE que prohibiera las redes sociales para niños menores de 15 años. No obstante, la responsabilidad de establecer límites de edad recae en cada país miembro, lo que deja abierta la manera en que se podría implementar la medida de forma uniforme.
Este límite se extiende a servicios de intercambio de videos y a “compañeros de inteligencia artificial”. Aunque la resolución no establece políticas vinculantes, la iniciativa refleja la creciente preocupación por la protección infantil en el entorno digital.
Las plataformas como TikTok, Facebook y Snapchat exigen que los usuarios tengan al menos 13 años para registrarse. Sin embargo, expertos en protección infantil alertaron que los controles existentes resultan insuficientes, y datos oficiales en distintos países europeos indicaron que un gran número de menores de 13 años ya cuenta con perfiles activos en redes sociales.
En Francia, desde 2023 las plataformas deben obtener el consentimiento de los padres para que menores de 15 años puedan crear cuentas.
En Alemania, los menores de entre 13 y 16 años solo pueden usar redes sociales con el consentimiento de sus padres. Sin embargo, defensores de la protección infantil consideran que los controles actuales son insuficientes y solicitan un mayor cumplimiento de la normativa existente.
Italia estableció que los menores de 14 años requieren autorización parental para registrarse en plataformas digitales, mientras que a partir de esa edad no se necesita consentimiento.
En Noruega, el gobierno propuso en octubre de 2024 elevar la edad mínima de consentimiento de 13 a 15 años, aunque los padres aún podrían autorizar el uso de redes sociales para sus hijos menores del límite.