El inicio de la gestión de Rolando Figueroa mostró un fuerte descenso del ausentismo docente en la provincia. Desde el Ministerio de Educación confirmaron que el foco ahora estará puesto en mejorar auditorías, depurar licencias y sostener la presencialidad sin afectar derechos.

Descenso del ausentismo y revisión del sistema
A pocos meses del inicio de la gestión provincial, uno de los primeros indicadores que comenzó a mostrar cambios fue el ausentismo docente. Según datos oficiales, las acciones implementadas permitieron reducir de manera significativa los niveles registrados en el sistema educativo neuquino.
La ministra de Educación, Soledad Martínez, explicó en el programa radial Al Final de Todo,que el desafío ahora es avanzar hacia un sistema de control “más preciso, más rápido y más cercano”, diferenciando claramente las licencias médicas reales de otras situaciones administrativas propias del funcionamiento educativo.
En ese sentido, señaló que una parte importante del porcentaje de ausentismo responde a trabajadores que cumplen funciones dentro del sistema —como supervisores, directores de nivel, modalidades o equipos técnicos— y no a licencias médicas propiamente dichas. “Depurar el código de licencias nos va a permitir entender con mayor claridad qué está pasando en el sistema”, afirmó.
Presentismo, licencias médicas y auditorías
Consultada sobre los cambios acordados con el sindicato docente en relación al ítem presentismo, Martínez aclaró que el adicional solo se pierde por faltas injustificadas y no por licencias médicas debidamente acreditadas.
Sin embargo, fue contundente al señalar que el objetivo es combatir el uso irregular de certificados médicos. “Queremos ir sobre los dibujos de certificados, como tomarse un día más después de un fin de semana largo. Para esas situaciones no corresponde el adicional”, sostuvo, y remarcó que allí será clave el fortalecimiento de las auditorías médicas.
Plan de verano: inversión récord en infraestructura escolar
De cara al receso, el Ministerio de Educación pondrá en marcha un ambicioso plan de obras en establecimientos educativos de toda la provincia. La inversión prevista asciende a 65 mil millones de pesos, tanto en escuelas de la Confluencia como del interior neuquino.
Las tareas incluirán reposición de cubiertas, renovación de instalaciones sanitarias y de cocina, mejoras edilicias generales y una fuerte intervención en patios y espacios abiertos. “Los espacios comunes también son parte de la escuela y de la vida cotidiana de los estudiantes”, destacó la ministra.
El Gobierno provincial apuesta a sostener la baja del ausentismo combinando incentivos, controles más eficientes y una inversión histórica en infraestructura educativa.


