La gerente de Finanzas y Renovables de CALF, Florencia Quiroga Panelli, cuestionó las comparaciones tarifarias realizadas entre Neuquén y otras jurisdicciones, destacó que la cooperativa no

En medio del debate sobre el costo de la energía eléctrica en Neuquén, la gerenta de Finanzas y Renovables de la Cooperativa CALF, Florencia Quiroga Panelli, defendió la estructura tarifaria de la entidad y sostuvo que las comparaciones con otras distribuidoras del país suelen realizarse “sin contexto”.
Durante una entrevista radial, la funcionaria explicó que uno de los principales errores de los análisis comparativos es omitir que muchas distribuidoras del Área Metropolitana de Buenos Aires reciben subsidios nacionales que reducen artificialmente el valor de las facturas.
“CALF no recibe ningún subsidio, ni nacional ni provincial. Vivimos exclusivamente de la tarifa que pagan nuestros asociados”, afirmó.
Quiroga Panelli recordó además que un informe utilizado en los últimos días para comparar tarifas reconoce que en el Área Metropolitana de Buenos Aires los usuarios pagan apenas el 63% del costo real de abastecimiento eléctrico, mientras que el porcentaje restante es cubierto mediante subsidios estatales.
La gerente también destacó que la cooperativa mantiene sus cuentas al día con la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA), situación que le permitió acceder recientemente a beneficios destinados exclusivamente a financiar obras de ampliación de la red.
Inversiones millonarias para acompañar el crecimiento de Neuquén
Uno de los puntos centrales de la entrevista estuvo relacionado con las inversiones que realiza la cooperativa para acompañar el crecimiento urbano de la capital neuquina.
Según detalló Quiroga Panelli, CALF destina anualmente entre 12.000 y 16.000 millones de pesos a obras de infraestructura eléctrica.
Los fondos se utilizan para ampliar redes de distribución, construir estaciones transformadoras y adecuar instalaciones para abastecer nuevos barrios, desarrollos inmobiliarios y emprendimientos productivos.
“Neuquén es la ciudad que más crece en el país. A medida que crece la ciudad, también crece la demanda eléctrica y las necesidades de infraestructura”, señaló.
Energía solar y generación distribuida
Otro de los ejes abordados fue el desarrollo de energías renovables y la generación distribuida.
Quiroga Panelli aseguró que CALF es actualmente la única distribuidora eléctrica del país que ofrece proyectos llave en mano para que los usuarios puedan instalar paneles solares, generar su propia energía y reducir el consumo proveniente de la red.
La iniciativa ya despertó interés entre usuarios residenciales, comercios, industrias y empresas vinculadas al sector hidrocarburífero.
Además, adelantó que la propia cooperativa trabaja en el desarrollo de un parque solar para transformarse también en usuario generador.
“Neuquén tiene índices de radiación solar extremadamente buenos y un enorme potencial para el desarrollo de energías renovables”, sostuvo.

El peso de la factura sobre los ingresos
Frente a las críticas por el valor de la tarifa eléctrica en la capital provincial, la gerenta citó un informe elaborado por el Observatorio de Tarifas de Argentina, con participación del CONICET y la Universidad Nacional del Sur.
Según ese estudio, la factura eléctrica promedio de CALF representa el 1,98% del salario registrado promedio de Neuquén.
De acuerdo con esos datos, la cooperativa se ubica entre las diez distribuidoras eléctricas más accesibles del país en términos de relación entre ingresos y costo del servicio.
“Los estudios internacionales consideran preocupante una situación cuando la energía representa entre el 5% y el 6% de los ingresos. En Neuquén estamos muy por debajo de esos niveles”, explicó.
Finalmente, Quiroga Panelli sostuvo que las comparaciones con otras provincias deben contemplar diferencias económicas y salariales, además de los distintos marcos regulatorios y esquemas de subsidios vigentes en cada jurisdicción.
“Comparar tarifas sin contexto lleva a conclusiones equivocadas”, concluyó.


