Más de 100 músicos y 15 bandas participarán de una jornada abierta a toda la comunidad, que tendrá como eje la concientización sobre salud mental, la prevención y el acompañamiento. La propuesta contará además con la participación de instituciones y organizaciones vinculadas a estas temáticas.

La música será el punto de encuentro para hablar de salud mental, prevención y acompañamiento en Plottier. Así lo explicó Geraldine Schroeder, directora de Cultura de la Municipalidad de Plottier, al referirse al festival que se realizará este año con una participación ampliada del municipio.
“La música es la excusa para transmitir un mensaje y abrir espacios de escucha”, señaló Schroeder, quien destacó que la propuesta busca aprovechar la convocatoria de la música para acercar a la comunidad información sobre los distintos dispositivos y espacios disponibles para quienes necesitan acompañamiento.
Durante la jornada pasarán por el escenario más de 100 músicos y 15 bandas, con una programación que reunirá tanto a artistas jóvenes como a grupos emblemáticos de la Patagonia.
Según explicó la funcionaria, el objetivo es generar un encuentro que atraviese generaciones y que permita compartir una actividad cultural y familiar, pero también poner en agenda una problemática que requiere información, prevención y redes de acompañamiento.
Una jornada para escuchar y acompañar
Uno de los ejes centrales del festival será la participación de instituciones y organizaciones que trabajan en prevención y acompañamiento en salud mental.
La intención, explicó Schroeder, es que quienes asistan puedan conocer los recursos existentes, los dispositivos de atención y las líneas de escucha disponibles.
“Queremos dar a conocer los dispositivos, líneas de escucha y personas que están disponibles para ayudar”, sostuvo.
En ese sentido, el festival no se plantea solamente como una propuesta artística, sino también como una oportunidad para acercar información y generar conciencia desde un espacio comunitario.
Música con compromiso social
La entrada será libre y gratuita, con la solicitud de llevar un alimento no perecedero, que será destinado a colaborar con comedores de la ciudad.
De esta manera, la jornada sumará también una dimensión solidaria a la propuesta cultural.
Schroeder destacó que se trata de una actividad pensada para compartir en familia y que busca reunir a personas de distintas edades alrededor de una causa común.
“Es un montón de personas reunidas por una misma causa”, resumió.
La combinación de música, participación comunitaria, solidaridad y acceso a información busca convertir al festival en un espacio de encuentro, pero también en una instancia para hablar de salud mental desde la prevención, la escucha y el acompañamiento.
En una ciudad donde las propuestas culturales convocan cada vez a públicos más diversos, Plottier apuesta así a que el escenario no sea solamente un lugar para escuchar música, sino también un punto de encuentro para escuchar al otro.

