El Cacique petrolero denunció situación de abandono en los días que más azotó el temporal a los yacimientos de Vaca Muerta. “Más de mil operarios quedaron aislados y sin comida”, explicó.

El crecimiento de Vaca Muerta tiene una cara que pocas veces aparece en los grandes anuncios de inversiones y producción. Es la de los trabajadores que, aun en condiciones climáticas extremas, sostienen la actividad en los yacimientos. Las intensas lluvias que azotaron la región durante los últimos días dejaron al descubierto serias deficiencias en los accesos, la infraestructura y las condiciones laborales.
En ese escenario, Marcelo Rucci, secretario general del Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, lanzó una fuerte advertencia a las empresas operadoras y reclamó medidas urgentes para garantizar la seguridad de los trabajadores.
En diálogo con Al Final de Todo, por LU5 AM600, el dirigente reveló que durante una reunión con delegados analizaron las consecuencias del temporal y las situaciones que debieron afrontar numerosos petroleros que quedaron aislados por la imposibilidad de realizar los cambios de turno.
«Hemos tenido compañeros que han quedado trabajando aislados. Al no haber cambio de turno, la gente ha trabajado 24 a 36 horas», explicó Rucci, quien dejó en claro que el sindicato no está dispuesto a aceptar que estas situaciones se naturalicen dentro de la actividad.
La preocupación no pasa solamente por la extensión de las jornadas laborales. El dirigente denunció que hubo trabajadores que permanecieron en los yacimientos sin contar con condiciones adecuadas para descansar y que, en algunos casos, ni siquiera recibieron alimentos.
«Hasta hemos tenido situaciones de compañeros que no les llegó ni la comida», señaló.
Para Rucci, las empresas deben comprender que los fenómenos climáticos ya no pueden ser tratados como hechos aislados o imprevistos. Con la perspectiva de nuevas precipitaciones asociadas a El Niño, consideró indispensable anticiparse y disponer de infraestructura y servicios que permitan sostener la actividad sin poner en riesgo a los trabajadores.
«Sabemos que este fenómeno de El Niño va a perdurar por varios meses y nosotros queremos que le den las condiciones a la gente para que descanse», sostuvo.
En ese punto llegó una de las definiciones más contundentes de la entrevista: «Nosotros no vamos a contar muertos por el afán de las empresas de seguir produciendo».
El sindicato ya solicitó una reunión con las cámaras empresarias para discutir las condiciones en las que deberán desarrollarse las tareas durante los próximos meses. Entre los planteos centrales aparecen el cumplimiento de los descansos, la asistencia a los trabajadores y las medidas necesarias para afrontar nuevas contingencias climáticas.
Rucci anticipó que, de no alcanzar un acuerdo, los trabajadores se limitarán a cumplir las jornadas establecidas. «Los compañeros trabajarán las 12 horas que tienen que trabajar y no trabajarán más», advirtió.
Otro de los puntos que genera preocupación es el deterioro de los caminos de acceso a los yacimientos de Vaca Muerta, una situación que se agravó con las últimas precipitaciones y que, según el dirigente, impide garantizar una circulación segura.
«Los accesos principales están totalmente deteriorados», afirmó, y reclamó que las operadoras se hagan cargo de ponerlos en condiciones.
La advertencia también fue directa: «Vamos a exigir que los caminos los arreglen, porque si no nos vamos a quedar en la entrada y no vamos a entrar a trabajar».
El reclamo abre una discusión que excede la emergencia climática. Mientras Vaca Muerta continúa siendo uno de los principales motores económicos del país, las condiciones de infraestructura necesarias para acompañar su desarrollo vuelven a quedar bajo cuestionamiento.
Durante la entrevista también surgió el debate sobre cuánto de la riqueza que genera la actividad hidrocarburífera llega efectivamente a las comunidades de la región. Rucci vinculó esa discusión con la situación que atraviesan distintas localidades del interior neuquino después de las intensas lluvias.
«Fijate la situación que está en los pueblos», planteó, antes de revelar que el sindicato también está solicitando colaboración a las compañías para asistir a las comunidades afectadas.
«Estamos pidiendo a las empresas que colaboren con los pueblos que han sido devastados por esa tormenta», manifestó.
El dirigente sostuvo que esperan conocer cuál será el nivel de acompañamiento de las operadoras frente a las consecuencias del fenómeno climático, especialmente en aquellas localidades donde la actividad petrolera tiene una presencia determinante.
Pero el malestar de Rucci con el sector empresario no se limita a las condiciones laborales. También cuestionó el lugar que ocupan los trabajadores en los grandes encuentros de la industria, particularmente en la exposición Oil & Gas, donde consideró que el movimiento sindical no dispone de espacios suficientes para expresar su mirada sobre la actividad.
«Pareciera que lo único importante es la inversión, lo que producen o lo que hacen, y no el sacrificio que hace la gente», cuestionó.
Y agregó: «Es una invitación para ir a aplaudir y yo no estoy para ir a aplaudir».
Para el titular del sindicato petrolero, la discusión sobre el futuro de Vaca Muerta no puede quedar reducida a los niveles de producción, las inversiones o las ganancias de las compañías. También debe contemplar las condiciones en las que miles de trabajadores sostienen diariamente esa actividad.
Las próximas reuniones con las cámaras empresarias serán determinantes para conocer qué respuestas habrá frente a los planteos del gremio. Por ahora, la posición de Rucci es clara: la producción no puede estar por encima de la seguridad de quienes trabajan en los yacimientos.


