El presidente Javier Milei debió suspender el acto de campaña que tenía previsto en Ushuaia, Tierra del Fuego, tras una jornada marcada por protestas opositoras y tensión en las calles.

Las manifestaciones incluyeron piquetes, afiches y movilizaciones en rechazo a las políticas económicas del Ejecutivo, especialmente la baja de aranceles a las importaciones, medida que trabajadores fueguinos consideran un golpe para la industria local.
Ante el clima hostil, Milei decidió hablar brevemente desde la calle con un megáfono, cerca del hotel donde se alojaba, y luego emprendió su regreso a Buenos Aires. “Bajó la inflación, la inseguridad, la pobreza y la indigencia, todo abrazando las ideas de la libertad. Esta vez el esfuerzo va a valer la pena. La Libertad Avanza o la Argentina retrocede”, expresó ante un grupo de militantes.
La actividad oficial incluía además una visita a la planta de Newsan, donde el mandatario defendió su programa económico y la continuidad del régimen de exenciones impositivas en la provincia. Acompañado por su hermana Karina Milei y candidatos de su espacio, aseguró que “el statu quo se queja porque estamos haciendo una reforma de 180 grados”.
La jornada cerró con enfrentamientos verbales entre manifestantes y simpatizantes libertarios, aunque sin incidentes graves. Milei subrayó que el país está “a mitad de camino” y pidió respaldo en las próximas elecciones legislativas del 26 de octubre para profundizar las transformaciones.


