Un informe de la Universidad Católica Argentina y la Asociación Conciencia reveló un escenario preocupante en las escuelas secundarias del país. Directivos advierten sobre la pérdida de interés de los alumnos, el aumento del ausentismo y una creciente desvalorización del título secundario como herramienta de movilidad social.

La educación secundaria argentina atraviesa uno de sus momentos más complejos. Así lo refleja el informe especial «Repensar la escuela secundaria», elaborado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA) junto con la Asociación Conciencia.
El relevamiento, presentado esta semana, recogió las opiniones de más de 1.600 directivos de establecimientos educativos de nivel medio de todo el país, incluyendo instituciones públicas, privadas y de gestión mixta. Los resultados muestran una preocupación generalizada por fenómenos que afectan directamente la calidad educativa y las trayectorias escolares de millones de adolescentes.
Uno de los datos más significativos es la desmotivación estudiantil. El 82,3% de los directivos consultados identificó la falta de interés y compromiso de los alumnos como el principal problema dentro de las aulas. La situación atraviesa a todos los sectores sociales y modalidades educativas.
A este fenómeno se suma el ausentismo recurrente. Según el estudio, el 73% de los directivos considera que las faltas frecuentes de los estudiantes constituyen un problema grave. En los sectores socialmente más vulnerables, la cifra asciende al 84,3%, reflejando las dificultades económicas y sociales que condicionan la asistencia regular a clases.
Los especialistas advierten que detrás de estos números aparecen problemáticas estructurales vinculadas a la pobreza, las dificultades de acceso a recursos básicos, la fragmentación familiar y la pérdida de expectativas respecto del futuro.
Otro de los aspectos destacados por el informe es la creciente desvalorización del título secundario. Muchos jóvenes y sus familias ya no perciben que completar la escuela media garantice mayores oportunidades laborales o una mejora en sus condiciones de vida.
Esta percepción impacta directamente sobre la motivación de los estudiantes. Cuando el esfuerzo académico deja de asociarse con posibilidades concretas de progreso, la permanencia en el sistema educativo se vuelve más difícil de sostener.
El relevamiento también señala desafíos vinculados al trabajo docente. El agotamiento profesional, la sobrecarga laboral, las dificultades para sostener niveles de exigencia académica y los debates en torno a mecanismos como la repitencia forman parte de las preocupaciones manifestadas por los equipos directivos.
Desde los organismos responsables del estudio sostienen que los datos obligan a repensar el funcionamiento de la escuela secundaria y a construir políticas públicas capaces de responder a una realidad cada vez más compleja.
Mientras tanto, las cifras dejan al descubierto una problemática que atraviesa a toda la sociedad: una parte importante de los jóvenes argentinos está perdiendo el vínculo con la escuela y, junto con él, la confianza en que la educación pueda convertirse en una herramienta de transformación y movilidad social.


