El icónico cantante británico falleció a los 75 años. Fue la voz de Black Sabbath, pionero del heavy metal y figura central de la cultura rock durante más de cinco décadas. Su legado fue homenajeado en un último concierto junto a los miembros originales de la banda.

Ozzy Osbourne, una de las figuras más influyentes en la historia del rock pesado, murió este lunes a los 75 años. Vocalista y fundador de Black Sabbath, fue parte de una revolución musical que definió el sonido del heavy metal y marcó generaciones.
Con una carrera que abarcó más de cinco décadas, Osbourne combinó el poder de su voz con una presencia escénica inconfundible. Junto a Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward, dio forma a una banda que cambió la historia del rock. Black Sabbath no solo fue pionera en el género: fue su piedra fundacional.
En los últimos años, Ozzy enfrentó múltiples problemas de salud que lo alejaron de los escenarios. A principios de 2023 anunció oficialmente su retiro, luego de cancelar su gira por Europa y el Reino Unido. La despedida llegó con un histórico concierto homenaje, donde volvió a compartir escenario con los miembros originales de Sabbath, en una noche cargada de emoción y reconocimiento.
Más allá de su carrera solista y su controvertida vida personal, Osbourne se mantuvo como un símbolo indiscutido de la contracultura, la resistencia artística y el espíritu del rock. Su muerte deja un vacío imposible de llenar, pero su influencia seguirá resonando en los riffs, las letras y la actitud de miles de músicos que lo tomaron como faro.




