Ahora prevé un 4,7% del Producto Bruto Interno (PBI) en vez del 5,3% que figuraban en trabajos anteriores.

El J.P. Morgan reconoce avances en el superávit fiscal y en la reducción de la inflación (proyectando una inflación interanual del 26,8% para diciembre de 2025), pero subraya que la incertidumbre política y la volatilidad financiera podrían afectar negativamente el consumo interno, las exportaciones y la estabilidad macroeconómica en los próximos meses.
En el informe hay un capítulo sobre la difícil semana que tuvo el Gobierno en el Congreso, donde perdió casi todas las votaciones, pero logró mantener el veto a la ley de jubilaciones. Justamente, sobre esa última votación, el J.P. Morgan destacó que el oficialismo pudo evitar el impacto fiscal que hubiera significado el aumento en las jubilaciones y pensiones que impulsaban los distintos bloques opositores.
Sin embargo, la reiteración de derrotas legislativas agrega dudas al futuro político del Gobierno. La volatibilidad de las tasas es una señal de estas dudas en el mercado, que estaba reticente en el rolleo que le proponía la cartera de Luis Caputo.
El informe señala que el crecimiento de la actividad económica en junio fue de un magro 0,5% superior al promedio del último trimestre del 2024. Pero si se lo compara con diciembre, fue 0,6% inferior y 0,5% por debajo del máximo postpandemia de 2022.
También detalló otros indicadores desalentadores del julio. Hubo caídas mensuales en ventas de autos (10,4%) y en la producción industrial (2,8%).
A pesar de estos números negativos, sí hubo otros sectores a los que hubo recuperación desde el segundo trimestre del 2024. Desde abril 2024 hubo recuperación significativa en servicios financieros (27,5%), comercio (8,3%), construcción (12,2%) y minería (7,8%).




