La senadora nacional por Neuquén, Julieta Corroza, respaldó en general la media sanción de la nueva ley laboral, aunque se abstuvo en artículos vinculados a representación sindical y estatutos. “Nuestro límite son los derechos de los trabajadores”, afirmó.

La media sanción de la reforma laboral en el Senado abrió un debate que recién empieza. Falta Diputados, falta reglamentación y falta ver cómo se traduce en la vida real. Pero el posicionamiento político ya está claro.
La senadora por el espacio La Neuquinidad, Julieta Corroza, en dialogo con Alejandro López en su programa radial Al Final De Todo que se emite por LU5, defendió el acompañamiento general al proyecto al considerar que la legislación vigente “lleva 50 años” y necesita una actualización acorde a los cambios del mundo del trabajo. Sin embargo, dejó en claro que su voto no fue un cheque en blanco.
“Entendemos que hacía falta una modernización, pero no estábamos de acuerdo con muchos artículos”, explicó. Por eso, el bloque se abstuvo en el Título 1, considerado el “esqueleto” de la ley, donde se modifican aspectos vinculados al componente remunerativo, vacaciones y representación de los trabajadores.
Corroza también rechazó el artículo que deroga estatutos profesionales, entre ellos el del periodista, al advertir que si bien contempla un plazo de un año para negociar nuevos convenios, elimina beneficios actuales desde la sanción de la norma. “Creemos que los trabajadores deben conservar sus derechos hasta que exista un nuevo estatuto acordado”, sostuvo.
En ese punto, la senadora relató que mantuvo reuniones con representantes sindicales, pymes, cámaras empresariales y trabajadores de distintos sectores. Según describió, existe consenso sobre la necesidad de actualización normativa, aunque persisten diferencias en temas como la ultraactividad de los convenios, la representación sindical y los acuerdos por empresa.
El modelo neuquino como argumento
Durante el debate, Corroza expuso lo que definió como el “modelo neuquino” de empleo. Señaló que la provincia aporta el 4,4% del PBI nacional y que ese crecimiento se sostiene en el trabajo formal y en políticas activas de empleabilidad.
Mencionó la transformación de planes sociales en incentivos al empleo y la articulación entre capacitación y demanda privada. Según indicó, Neuquén lidera indicadores de empleo registrado desde el inicio de la actual gestión.
En ese marco, defendió la necesidad de combinar desarrollo productivo, empresas y un Estado que garantice reglas claras. “Nuestro límite son los derechos de los trabajadores, bien entendidos”, subrayó.
Lo que viene
El proyecto será tratado en la Cámara de Diputados en las próximas semanas, donde se anticipa un debate más intenso por la mayor diversidad de representación política.
Consultada sobre la postura del bloque en la Cámara Baja, Corroza aseguró que trabajarán alineados bajo un criterio central: “Siempre vamos a votar lo que sea mejor para Neuquén”.
En tiempos donde cada voto se lee en clave nacional, la senadora intentó despegar la discusión de alineamientos ideológicos y llevarla al terreno provincial. El equilibrio es delicado: modernizar sin desproteger. La discusión recién empieza.


