Carlos Quintriqueo, secretario general de ATE y la CTA Neuquén, aseguró que la iniciativa es “regresiva” y advirtió que, aun si el Senado la convierte en ley, habrá resistencia sindical. Cuestionó la pérdida de facultades provinciales en materia laboral y apuntó contra los legisladores neuquinos que acompañaron el proyecto.

El paro y la movilización convocados en rechazo a la reforma laboral tuvieron una fuerte expresión en Neuquén. Según indicó Carlos Quintriqueo, secretario general de ATE y la CTA de la provincia, en comunicación telefonica con Alejandro López en su programa Al Final de Todo por LU5, la marcha fue “contundente y multitudinaria” y contó con el acompañamiento de trabajadores estatales, docentes, estudiantes universitarios y organizaciones sociales.
“El rechazo es a una reforma totalmente regresiva, que no moderniza el empleo ni genera nuevos puestos de trabajo, sino que viene a quitar derechos”, afirmó el dirigente sindical en diálogo radial. Sostuvo además que, aunque el proyecto avance en el Congreso y el Senado lo apruebe, “va a haber resistencia” por parte de distintos sectores.
Quintriqueo puso el foco en un punto que considera central para la provincia: la posible pérdida de facultades delegadas en materia laboral. Explicó que Neuquén cuenta desde los años 90 con competencias para intervenir en convenciones colectivas y conflictos laborales, tanto individuales como colectivos. Con la nueva legislación, aseguró, esas atribuciones volverían a la órbita nacional.
“Neuquén podría quedar con un Ministerio de Trabajo sin funciones reales, sin injerencia en la homologación de convenios ni en la resolución de conflictos”, advirtió. En ese sentido, habló de una pérdida de autonomía provincial en las relaciones laborales.
También expresó preocupación por el impacto en el sistema previsional y cuestionó el fondo de desempleo previsto en el proyecto. “Los futuros jubilados no van a tener horizonte. No se está discutiendo cómo regular nuevas actividades o modernizar el trabajo, sino cómo recortar”, señaló.
Sobre la estrategia de resistencia, el dirigente remarcó que dependerá del nivel de organización sindical. Recordó experiencias de la década del 90, cuando normativas similares, según afirmó, fueron resistidas y modificadas por presión social. “Si hay organización, se va a poder resistir”, sostuvo.
En el plano político, Quintriqueo criticó a la mayoría de los legisladores nacionales por Neuquén que votaron a favor de la iniciativa. Aseguró que muchos trabajadores se sienten “defraudados” y planteó que algunos representantes “quieren parecerse más al gobierno central que defender los intereses de la provincia”.
Finalmente, remarcó que la movilización fue “un gran paso” y que las organizaciones continuarán articulando acciones de cara al tratamiento del proyecto en el Senado. “Neuquén tiene historia de lucha, del Choconazo y el Cutralcazo. No vamos a entregar derechos que llevaron años construir”, concluyó.