La subsecretaria de las Mujeres de la Municipalidad de Neuquén, Alejandra Oehrens advirtió que la provincia se mantiene entre los primeros lugares del país en riesgo de femicidios. En la capital ya trabajan con adolescentes desde los 13 años y los casos de “código A” pasaron de 50 a 65 en apenas dos meses.

Neuquén vuelve a quedar bajo la lupa por los niveles de violencia de género. Según un informe de la Defensoría del Pueblo de la Nación, la provincia figura tercera en cantidad de femicidios y hay 980 mujeres con botón antipánico activo. Sin embargo, desde el territorio aseguran que los números podrían ser incluso más graves.
Alejandra Oehrens, subsecretaria de las Mujeres de la Municipalidad de Neuquén, en comunicación con Facundo Bordón en el programa radial Al Final De Todo por LU5, sostuvo que los registros locales ubican a la provincia en el segundo lugar a nivel nacional en riesgo de femicidio. “No nos sorprenden los números. Trabajamos hace siete años en el territorio y la violencia no solo no bajó, sino que se complejizó”, afirmó.
Uno de los datos más alarmantes es el descenso en la edad de las víctimas. El área comenzó trabajando con mujeres mayores de 18 años, luego bajó a 16 y desde el año pasado interviene en situaciones que involucran a adolescentes de 13 años. “Estamos hablando de niñas vinculadas a noviazgos atravesados por consumo problemático, narcomenudeo y violencia extrema”, detalló.
Durante 2024, la subsecretaría recibió 1.300 llamadas emergentes de mujeres pidiendo ayuda. Además, realizó 1.241 intervenciones territoriales. Cada caso implica horas de trabajo profesional: ocho horas promedio desde la demanda hasta la judicialización y hasta 72 horas en intervenciones territoriales complejas.
Los llamados “casos código A”, es decir, con riesgo de femicidio, también aumentaron de manera preocupante. En noviembre pasado había 50 situaciones activas en Neuquén capital. Hoy son 65. “Cuidar 65 vidas todos los días es una presión constante. No podemos relajarnos ni un minuto”, explicó Oehrens.
Desde el área cuestionan especialmente el funcionamiento del fuero penal. La mayoría de las causas por violencia de género se tramitan en el fuero de familia, que dispone medidas cautelares como exclusiones del hogar o botones antipánico. Sin embargo, señalan que la falta de condenas ejemplificadoras permite que muchos agresores continúen en libertad.
“Hay hombres con intentos reiterados de femicidio que reciben detenciones de tres o cinco días. Salen y vuelven a amenazar. El problema es la impunidad”, sostuvo la funcionaria. Según explicó, el 90% de los casos son abordados inicialmente por el fuero de familia, pero la respuesta penal resulta insuficiente frente a situaciones graves.
El escenario se agrava en contextos de vulnerabilidad social. La subsecretaría detectó múltiples casos en barrios donde adolescentes se vinculan a economías delictivas y reproducen patrones de violencia aprendidos en entornos familiares atravesados por precariedad económica, consumo y agresiones naturalizadas.
Frente a este panorama, el municipio impulsa capacitaciones preventivas en escuelas secundarias bajo el eje “amor en la adolescencia”, además de talleres laborales y acompañamiento psicológico, social y jurídico gratuito. El objetivo es intervenir antes de que la violencia escale.
La subsecretaría funciona en el barrio Alta Barda y ofrece patrocinio legal gratuito, acompañamiento psicológico y asistencia social. También mantiene líneas telefónicas y contacto permanente por redes sociales para emergencias.
El diagnóstico es claro: las denuncias crecen, los casos se agravan y las edades bajan. Mientras tanto, la pregunta sigue flotando incómoda: ¿quién pone el límite definitivo cuando las medidas preventivas no alcanzan?
En Neuquén, hoy, la violencia dejó de ser un dato aislado. Es una estructura que exige respuestas urgentes.
Estamos en Instagram, en Facebook y en Twitter. Muchas llegan a través de las redes. Tenemos el teléfono fijo 449-1218 al cual nos pueden llamar. y en las redes van a ver el desglosado de todos los celulares de las profesionales, abogadas, psicólogas, asistentes sociales, que las pueden llamar todos los días de lunes a lunes.