El subdirector de Seguridad de la Dirección Confluencia, comisario mayor Gustavo Pizarro, habló sobre el mapa del delito, la falta de efectivos, la relación con los vecinos y el impacto de la nueva base operativa en Centenario.

El comisario mayor Gustavo Pizarro, subdirector de Seguridad de la Dirección Confluencia de la Policía de la Provincia del Neuquén, detalló en el programa radial Al Final de Todo con Alejandro López por LU5, cómo se organiza el despliegue policial en Neuquén capital, Centenario y localidades aledañas, en un contexto de crecimiento urbano y alta demanda vecinal.
Actualmente, 320 efectivos están destinados exclusivamente a tareas de prevención en la zona que abarca desde Senillosa hasta Vista Alegre. Sin embargo, Pizarro fue claro: “En seguridad nada es suficiente”. Reconoció que siempre faltan recursos humanos, especialmente en esta época del año, cuando muchos efectivos toman sus licencias.
Zonas con mayor demanda
Según explicó, las áreas más complejas hoy son el oeste de Neuquén, el sector del Parque Industrial y Centenario. En esta última localidad, la instalación reciente de una nueva base operativa, con refuerzo de patrullajes y presencia de personal especial, permitió reducir el delito en un 50% durante la primera quincena de enero.
La baja se registró principalmente en delitos contra la propiedad, robo de automotores y sustracción de ruedas de auxilio. La violencia intrafamiliar, en cambio, tuvo una reducción menor, en torno al 20%, debido a la dificultad preventiva que presentan los conflictos puertas adentro.
Trabajo con vecinos y comisiones barriales
Uno de los ejes centrales de la estrategia es la articulación con comisiones vecinales. La Jefatura de Policía instruyó a los comisarios a establecer contacto directo con los referentes barriales para intercambiar información y abordar problemáticas específicas.
Además, se impulsan sistemas de prevención ciudadana a través de grupos de WhatsApp vecinales. “La seguridad no la hace solo la policía. Mientras más ojos tengamos, más eficientes vamos a ser”, sostuvo Pizarro, al destacar la importancia de la participación comunitaria.
Ante reclamos por móviles que no llegan o demoras en intervenciones, el comisario explicó que se realizan investigaciones internas para determinar qué ocurrió en cada caso. También aclaró que se establecen prioridades: un botón antipánico activado tiene mayor urgencia que un llamado por ruidos molestos.
Nuevas herramientas y despliegue
La Policía también incorpora patrullajes motorizados, bicis policías y operativos específicos en sectores como Vista Alegre y barrio Ruca Antu, donde vecinos denuncian presencia de droga y robos.
El uso de drones, según indicó, se destina a operativos puntuales, allanamientos o tareas de observación estratégica.
“Planificamos a largo plazo, pero también hay retiros anuales de personal que impactan en la estructura. Es un equilibrio constante”, explicó Pizarro.
La fuerza reconoce que el crecimiento poblacional exige más infraestructura y más presencia. Mientras tanto, el objetivo declarado es sostener la prevención con los recursos disponibles y reforzar el vínculo directo con los vecinos.